Senderismo y Montañismo en Marruecos

Senderismo y Montañismo en Marruecos

Ir de senderismo por Marruecos ofrece una experiencia rica y colorida que permite un contacto privilegiado con lugares que han cambiado muy poco en mil años, antiguas culturas y paisajes espectaculares.

Marruecos es un país variado que va desde las altas montañas y profundos desfiladeros a los mares de arena hasta donde llega la vista, pero al mismo tiempo hay un Marruecos con muy buenas reservas hidrológicas que permiten que existan valles cultivados, hermosas flores en la primavera y viviendas con servicios básicos en los rincones más remotos del país.

Costumbres ancestrales a pocos kilómetros de Europa

El mundo imperturbable de las tribus bereberes de montaña es remoto y solo recientemente ha sido abierto a los visitantes. Los pastores todavía llevan sus rebaños en las montañas, las mujeres se reúnen en los pozos del pueblo y las mulas llevan por los senderos las nueces de los zocos semanales. Todo este encanto  y las buenas ofertas viajes julio 2012 hacen del lugar un sitio apetecido por los viajeros independientes europeos.

Alto Atlas

Las montañas del Atlas, vistas desde el espacio, asemejan a una gran roca de más de 500 kilómetros de longitud con enclaves de gran diversidad de climas y paisajes a lo largo de su recorrido.

Existen varios picos que se alzan a más de 4000 metros y la mayoría de ellos son fácilmente accesibles por los senderistas que no posean experiencia en terrenos de dificultades altas. Barrancos profundos y amplios valles dividen las áreas donde durante siglos el pueblo bereber ha mantenido su fascinante tradición y  han encontrado refugio al combatir a los invasores que han tratado de incursionar Marruecos a lo largo de los siglos.

Los pastores de las tribus bereberes se han mantenido fundamentalmente al margen del ingobernable Estado Marroquí, por lo que conservan su propia cultura, lengua, tradiciones y música.

La zona de Jebel Toubkal contiene  la cumbre más alta del norte de África y los recorridos organizados en el área no suelen incluir la subida y caminata a través de la región del Monte Mgoun, la parte más salvaje y menos visitada, por lo cual se mantiene en condiciones casi vírgenes.

Justo al sur del Alto Atlas varias cordilleras inferiores separan el Atlas del desierto del Sahara.

 

Jebel Sahro

Atrapada entre el Alto Atlas y el Sahara, la remota región montañosa de Jebel Sahro es el destino perfecto para las caminatas de invierno bajo el agradable sol.

Las expediciones realizadas entre octubre y marzo en esta zona suelen durar entre 7 y 10 días, en los cuales se recorrerán las laderas rocosas y mesetas, oasis verdes y unos cuantos pueblos construidos en arcilla roja por los beréberes.

Después de tranquilos senderos a través de una variedad de paisajes espectaculares, también –y dependiendo de tus condiciones físicas y ganas de machacarte- tienes la opción de hacer montañismo hasta la cumbre del Amalou n’Mansour (2712m.), el pico más alto de la cordillera. Durante los meses de invierno, los días son cálidos y la visibilidad es muy clara, especialmente hacia el norte con las impresionantes vistas de los picos nevados del Atlas.

Jebel Sirwa

Las actividades de senderismo por las Montañas Sirwa han sido actividades populares desde hace años, ya que ofrecen un buen desafío físico para los entusiastas de las actividades al aire libre y alejado de los núcleos urbanos.

La mayor parte de la zona  es árida y las montañas son totalmente diferentes a la cordillera de Sahro, dada su cercanía al Sáhara y a las zonas más calientes del Magreb.

 

 

 

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